Queridos amigos,

Al finalizar el curso académico me gustaría compartir con vosotros mis impresiones sobre este año pastoral que, no termina, pero sí cambia de ritmo y de actividad.

Ha sido un año enormemente rico para mí. No os podéis imaginar lo que he aprendido de todos vosotros, lo que he compartido y lo que habéis compartido conmigo. Puedo decir que ha sido un año de gracia de Dios derramada sobre mí sin merecerlo. Os doy las gracias por ello.

La pastoral salesiana de la obra de Elche está muy viva. Hay muchísimas actividades bien orientadas y nuestros chicos están recibiendo un mensaje pastoral muy claro: que lo mejor que podemos hacer en la ida es ser honrados ciudadanos y buenos cristianos.

Por departamento de comunicación.

La campaña “Ven y Verás” que hemos desarrollado este año ha sido una bendición para todos. A los que la hemos implementado nos ha ayudado a reavivar nuestra propia opción vocacional y a los destinatarios les ha servido para hacerse preguntas que nunca se hicieron, y a comenzar a plantearse la vida de manera diferente. La palabra “vocación” ya no suena extraña entre nosotros y nuestros chicos comienzan a utilizarla con normalidad a la hora de hablar de su vida. De esto se trataba cuando nos proponíamos como objetivo crear una “cultura vocacional” y pienso que los terrenos están abonados para que pueda germinar la Palabra de Dios en tantos corazones buenos y nobles que esperan que la semilla caiga para que puedan dar fruto abundante.

Pero como dice el título del artículo, esto es un proyecto sin fin. Don Bosco comenzó este proyecto que tuvo principio pero que, sin solución de continuidad, sigue adelante con las actividades de verano (campamento de Gentjove, Campobosco Nacional en Turín, y Campamento Urbano) y con otra campaña que toca de lleno el corazón de la congregación salesiana porque toca el corazón de Don Bosco: “Primero los últimos”. Esto no significa que tengamos que olvidarnos de las vocaciones, y de seguir trabajando con nuestros chicos su dimensión vocacional, sino que pondremos los acentos en quienes más necesitan de nosotros. ¿Quiénes son?, ¿Qué podemos hacer por ellos?, ¿Cómo implementar nuevos proyectos o mejorar los que ya tenemos para atender más y mejor a los más necesitados de casa?

Éstas y otras serán las preguntas que estamos llamados a responder el curso que viene desde la campaña “Primero los últimos” que se nos propone desde la inspectoría. Realmente, es una campaña ambiciosa y potente que, estoy convencido, nos hará mucho bien y nos seguirá ayudando a renovar o discernir nuestra propia opción vocacional.

Como veis, la ilusión no nos falta y, a pesar del cansancio acumulado del curso que termina, no perdemos el entusiasmo por continuar adelante con la educación de nuestros chicos. El mejor regalo que podemos hacer a la juventud que nos rodea es nuestra propia santidad y ahí estamos empeñados todos los miembros de la comunidad educativo-pastoral de la obra salesiana de Elche.

Para ello nos involucramos de lleno en el proyecto educativo-pastoral y desarrollamos tantísimas actividades con los niños y jóvenes. Estamos convencidos de que nuestra misión merece la pena porque la educación que estamos transmitiendo a los chicos es única y muy necesaria en una sociedad que necesita gente honrada, con valores y con la fe suficiente como para afrontar la vida desde la esperanza del resucitado.

Que Dios os bendiga y os acompañe.

Feliz verano y buen descanso a todos.

 

Manuel Hurtado Solís, SDB.

Coordinador de Pastoral

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